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La butaquita de mi padre

“Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. 42 Yo sabía que siempre me oyes”  Juan 11:41-42

Empecé a lavar los baños con una amargura de espíritu muy grande, pues es de las cosas que menos me gusta hacer. Me daba tristeza verme allí, agachada, limpiando cada ranura de la ducha para que quedara bien limpiecita…

Sin embargo, me puse a pensar que en vez de estar pasando este mal momento, iba a aprovechar ese momento para orar ante Dios y en especial, para darle gracias porque estábamos bien, porque hoy estoy de fiesta, pues hace 21 años tuve la dicha de ver nacer a mi hijo David, David, mi precioso David de quien ahorita recuerdo sus bolsillos llenos de piedras que coleccionaba para traérmelas porque le parecían hermosas…Qué hermosos momentos nos ha permitido Dios compartir con nuestros hijos.

Luego me observé y vi que estaba sentada en la pequeña butaquita blanca que mi padre tenía en su casa campestre para sentarse a hacer las cosas que le implicaban agacharse ya al final de sus años…vino a mi mente en ese momento el recuerdo suyo, junto a su carro verde destartalado  por el paso de los años… pero mi padre, siempre feliz, a pesar de que hacía actividades que le costaban trabajo, escuchaba música para alegrase el espíritu mientras estaba ocupado…

Y fue en ese momento en que también caí en cuenta que yo estaba escuchando música como él…y justo, en su equipo de música que volví a heredar por segunda vez, ya que en la primera ocasión lo había llevado al apartamento de mi hermana con mucho dolor en mi corazón al desprenderme de él…pero ahora estaba de regreso porque mi hermano Paulo Andrés trajo un equipo mas potente para el apartamento… Qué alegría para mí!!! Tengo la butaquita de mi padre y su equipo de música y así tengo miles de oportunidades de acordarme de él, mas aun cuando tengo que realizar las actividades hogareñas que a veces me aburren…

Gracias Dios por permitirme vivir este momento maravilloso que compartiré con mis hermanos para que al igual que yo, recordemos a mi padre a través de todas las circunstancias maravillosas de la vida que tu le enseñaste y que nos trasmitió con tanto amor!

El reparador de portillos

 

“Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado “reparador de portillos”, “restaurador de viviendas en ruinas”.  Isaías 58:12

Durante muchos días tuve en mi corazón la sensación de una herida muy profunda que no podía sanar y que por el contrario, cada vez que algo me recordaba su causa, sentía como si alguien me ahondara en ella y me lastimara cada vez más y más…

 De pronto un día en mis oraciones recibí el mensaje de Dios que me indicaba “ yo soy el reparador de Portillos ” y a partir de allí, buscaba desesperadamente en la Biblia el texto en donde El se gozaba recordándome esto… pero no lo encontraba… buscaba su Palabra pero me faltaba visión… leía con mis ojos pero no podía leer con el corazón…

Fue maravilloso cómo mi herida sanó en un mismo instante… a través de una maravillosa mujer Cristiana que el Señor envió a mi camino y que durante  días me había hecho ver lo que yo no quería ver,  en un instante vi la revelación de mi dolor:   sentí y vi con claridad que mi herida no estaba causada por lo que otra persona había hecho en mí… no,  mi herida había sido causada por la incapacidad de perdonar que tenía mi alma en ese momento…

Solamente cuando reconocí mi falta, me arrepentí y le pedí perdón con mucha entrega a Dios dejé de sentir el dolor tan grande que había cargado durante muchos meses… en ese mismo instante el Señor me devolvió con creces lo que mi corazón estaba anhelando…

Cuando oramos se nos olvida pedirle con  mucha devoción a Dios que nos revele aquellos pecados que no creemos tener… aquellas debilidades que no vemos en forma evidente pero que nos están impidiendo la felicidad y el disfrute de nuestra vida Cristiana… recordemos que en El encontramos el verdadero “ reparador de portillos” que todos necesitamos…

Una Rosa para ti

“  No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis  a  memoria
cosas antiguas…”
Isaías 43:18

 El esposo en un principio no podía creer lo que sus ojos estaban viendo… había una hermosa rosa junto a una tarjeta esperando sobre el plato de comida al sentarse al comedor…

No se atrevía a abrirla y no sabía si debía salir corriendo a abrazar a quien consideraba la autora de este presente, o no sabía si debía salir corriendo y devolverse por la puerta por donde había entrado minutos atrás…

 Su corazón palpitaba con cada idea que pasaba por su cabeza… días y meses atrás había visto como en un castillo de naipes,  su vida se había estado derrumbando frente a la impotencia que le producía el no poder sentirse comprendido  y el no haber podido encontrar en el Señor, el camino que estaba buscando…

Ahora…sentía su presencia… sin abrir el sobre de la tarjeta que le estaba
esperando, él sabía que era un regalo de Dios lo que estaba recibiendo…

no era un regalo de su esposa quien presurosa se había escondido para ver su
reacción…

Era la mano de el Señor la que había sembrado esta rosa… era  la mano de El la que la había traído a su mesa… y era la mano de El la que había hecho volver a su esposa a sus brazos…

La nota de la tarjeta era un simple PERDÓNAME…TODO ESTÁ EN MANOS DEL SEÑOR…

habían transcurrido muchos meses para poder comprender que sólo en manos del Señor somos sanados y podemos obtener la victoria… el hombre cerró el sobre y derramó una lágrima sobre la hermosa rosa que Dios le había regalado…

“ Por las noches busqué en mi lecho al amado de mi alma; lo busqué, mas no lo hallé.”

Cantares 3:1

 Solo dos minutos pido a Dios que me conceda …

Dos minutos junto a ti…

Dos minutos en que podamos estar juntos y sentirnos uno solo…

Dos minutos en que no te vayas cuando llego a tu lado…

Dos minutos para pensar que sabes lo que significamos…

Solo dos minutos pido a Dios que me conceda…

Dos minutos en oración contigo…

Dos minutos en comunión los dos con El…

Dos minutos para escucharte decir: Te amo!

 Solo dos minutos pido a Dios que me conceda…

Dos minutos para tomar aire…

Dos minutos para no correr detrás de ti,

Dos minutos para seguir con El… aun cuando sea sin ti…

DE RODILLAS ANTE TI

 

“ Cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en los secreto te recompensará en público “  Mateo 6:6

 

Señor

Estás aquí…

Aquí en cada instante de mi vida…

Aquí en cada momento que pasa…

 Aquí en cada paso que doy…

Aquí en mis pensamientos…

Aquí en mi corazón…

Señor

Estoy aquí de rodillas ante ti…

para decirte cuánto significas para mi…

para darte las gracias por mi vida…

para traer mis hijos y mi esposo ante ti…

para que toques el corazón de mis hermanos….

para decirte que sin ti nada soy…

Señor:

Heme aquí.  ¿ Qué quieres que  yo haga ?

LA SABIDURIA DE DIOS

 

“  Si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo,hágase ignorante, para que llegue a ser sabio…ninguno se gloríe en los hombres ”  1Co3:18

Un hombre se vanagloriaba todos los días ante la avasalladora realidad del éxito profesional que estaba obteniendo medido en términos económicos… todos los días  verificaba la existencia de la sabiduría que durante muchos años y con tanto esfuerzo había adquirido en los claustros universitarios y en el mundo de los negocios…cada día invertía  buena parte de sus ingresos, comprando mas libros académicos y haciendo más y más especializaciones y postgrados para mantener y proyectar  aún más  este éxito que lo estaba acompañado y que con tanto esfuerzo había logrado…

De pronto un día miró a su alrededor y vio que tenía destruido su hogar:  ya no existían las agradables veladas en que jocosamente compartía con sus hijos y su esposa en el diario devenir de la vida… ya no existía la sonrisa que durante muchos años encontró en ella al regresar a casa cada día… ya no existía una mesa cubierta de platos porque ya no existía una cena en que todos estuviesen juntos…ya no existía la alegría de llegar a casa… simplemente porque él  nunca  volvió a llegar a la hora de poder compartir algo… su vida y la de los suyos estaba acabada…  su objetivo de éxito no se cumplió… ¿ en qué momento y por qué pasó esto?  se preguntaba el hombre…

De pronto percibió la mano de Dios que lo había estado sustentando y que lo había escogido como Hijo suyo algunos años atrás… el hombre en una actitud de humillación y quebrantamiento se había arrodillado y le rogaba al Señor que le hiciese ver por qué su familia no había respondido a su esfuerzo… y el Señor le respondió… no como él quería:  no era su familia… era él, que se había olvidado que de nada le vale al hombre tener su propia sabiduría, si se ha olvidado de obtener la sabiduría de Dios..

 

¨ abogado tenemos en el Padre, a Jesucristo, el justo¨  1 Juan 2: 1

Dijo mi hermoso hijo David un día:  Papito, te voy a poner un letrero gigante en la puerta de nuestra casa que diga  ¨ El abogado que le salvará  su vida¨… nosotros sorprendidos le preguntamos por qué él creía que su padre le podría salvar la vida a otras personas y tan solo atinó a decirnos:

 !  Porque  él  le  salva las viviendas y las cosas a la gente y le pone las demandas a la gente que los persigue..! …

 Qué maravillosa es la inocencia de los niños y cuán necesaria nuestra explicación guiada por el espíritu de Dios:  Es tan grato poder desarrollar nuestra actividad de negocios en un ambiente donde cada cosa, cada palabra, cada voz de aliento que damos a otros es tan significativa que se compara a la mano que se tiende a un náufrago…   nuestro hijo tuvo esta espontánea reacción después de escucharnos día a día cómo mi esposo y yo nos gozábamos y le dábamos gracias a Dios por permitimos ayudar no sólo desde el punto de vista jurídico a otras personas, sino el poder compartirles la Palabra de Dios que finalmente es lo que las personas necesitan cuando se encuentran desconcertadas, asustadas, angustiadas y sin ninguna posibilidad de ruta…

No son los abogados los que le salvan la vida a las personas por ayudarles a atender una situación… es la MANO DE DIOS  que se tiende en los momentos de tribulación y angustia y permite que aparezcan opciones de tipo legal,  que les permite   a   las   personas encontrar el camino a seguir, el cual finalmente se dirige  a donde debe llegar: hacia Dios… esto es lo más importante:

  ¿De qué le servirían al hombre las situaciones dramáticas de angustia y desesperanza, si no fuera porque al final ve la claridad del camino cuando se reencuentra  con ese Ser que nunca le abandona y que siempre está allí, esperando para tenderle su preciosa mano?

Hijo Mío, Amigos míos, Hermanos míos:  este sí es el verdadero abogado que todos tenemos, EL siempre nos acompañará, siempre nos defenderá, siempre nos amará!

 EL SIEMPRE NOS SALVARÁ LA VIDA!

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